Es un proceso médico en el que evaluamos tu historia personal y familiar para determinar si existe un riesgo hereditario de desarrollar cáncer. No es solo un examen de sangre; es una consulta completa donde te explicamos tus riesgos y, si es necesario, solicitamos estudios de ADN para diseñar un plan de prevención a tu medida.
Se recomienda especialmente si tienes:
Familiares con cáncer diagnosticados antes de los 50 años.
Varios familiares con el mismo tipo de cáncer (ej: mama, ovario, colon).
Un familiar con más de un tipo de cáncer.
Casos de cáncer "raro" en la familia (ej: cáncer de mama en hombres).
¡No, no duele! Generalmente, el estudio se realiza a través de una simple extracción de sangre (como un análisis de rutina) o, en algunos casos, mediante una muestra de saliva. Esta muestra se envía al laboratorio para analizar el ADN en busca de mutaciones específicas.
Como Fundación, trabajamos para reducir las barreras económicas. Aunque los estudios genéticos de alta complejidad tienen un costo operativo elevado, contamos con un departamento de Trabajo Social. Si no cuentas con recursos, realizamos una evaluación socioeconómica para gestionar subvenciones parciales o buscar apoyo a través de nuestros programas de ayuda.
Los estudios genéticos son complejos y requieren un análisis minucioso. Dependiendo del tipo de panel solicitado (genes específicos o secuenciación masiva), los resultados suelen estar listos entre 15 a 30 días hábiles. Tu médico te informará el tiempo estimado exacto durante la consulta.
Idealmente sí. Una derivación de tu oncólogo, ginecólogo o médico de cabecera nos ayuda a entender mejor tu caso clínico. Sin embargo, si tienes antecedentes familiares fuertes y deseas consultar por prevención, puedes agendar una cita directa con nuestros genetistas para una primera valoración.