El paciente llegó derivado por su oncólogo tras fallar dos líneas de tratamiento. El pronóstico era reservado.
El Desafío: Encontrar una debilidad en el tumor a nivel molecular. La Solución: La Fundación realizó un estudio de inestabilidad de microsatélites (MSI) y detectó Síndrome de Lynch. El Resultado: Este hallazgo permitió cambiar la quimioterapia por Inmunoterapia, un tratamiento específico para su tipo genético. El tumor se redujo un 60% en los primeros meses, mejorando drásticamente su calidad de vida.